Encerrados en el corazón de las flores, hojas, frutos, cortezas, semillas o raíces de las plantas, estos concentrados aromáticos, olorosos y volátiles, son los activos naturales más potentes que existen.
- Extraídos con métodos muy específicos (expresión o destilación con vapor de agua) para evitar que se desnaturalicen, los Aceites Esenciales concentran determinados activos hasta cien veces más.
- Se necesitan un millón de flores de jazmín para extraer 1 litro de aceite esencial, 100kg de flores de azahar para obtener tan sólo 100g de aceite esencial de Neroli…
- Compuesto por cientos de moléculas activas que actúan en sinergia, cada Aceite Esencial, debido a su riqueza, cuenta su propia historia y posee unas propiedades muy concretas, vinculadas a los beneficios de la planta de la cual se extrae: calmantes, tonificantes, suavizantes, purificantes o saneantes…
o El aceite de Romero, por ejemplo, contiene 250 sustancias distintas, y es precisamente la asociación de todas estas moléculas lo que le otorga su eficacia.
o Cada aceite esencial empleado por Decléor se somete a numerosos controles de calidad, entre ellos una cromatografía, que valida científicamente el perfil químico buscado.
Porque desde hace 35 años, los investigadores de Decléor trabajan con minuciosidad, rigor y pasión. Los Laboratorios de Investigación y Desarrollo Decléor ofrecen una triple garantía para responder con una excelencia irreprochable: pureza, calidad y eficacia de los aceites esenciales.
- Calidad de la planta
Decléor comprueba cuidadosamente la ficha de identidad de la planta, validando su especie botánica, la parte de la planta destilada, así como el lugar y el modo de cultivo para certificar su origen. Asimismo, garantiza el modo de extracción más adecuado para preservar los activos de cada especie.
- Pureza del aceite esencial
La excelencia pasa por garantizar un aceite perfectamente puro (no mezclado), natural (no sintético) y completo (todas las moléculas preservadas).
- Eficacia del aceite esencial
A menudo invisible a simple vista, al tacto o al olfato, lo que distingue un aceite esencial extraído de una misma especie vegetal es su contenido de activos, es lo que le confiere su potencia, establece su carácter exclusivo y fija su precio. En Decléor sólo utilizamos aceites esenciales de la alta calidad.
Los aceites esenciales se obtienen a partir de cualquier planta que tenga un efecto olfativo, ya sea a través de las hojas, las flores, las raíces o la madera.
Por esta razón, los aceites esenciales se extraen generalmente por destilación al vapor de agua.
¿Qué beneficios tienen los aceites esenciales para la piel?
En primer lugar, su poder bactericida es una acción ampliamente conocida desde tiempos inmemorables.
Es por ello que los egipcios utilizaban aceites esenciales para conservar los cuerpos mediante la momificación.
Con los años, se obtuvieron pruebas clínicas de la actividad de los aceites esenciales. Sin embargo, no se hallaron explicaciones precisas de su poder.
Finalmente, Decléor ha dedicado los últimos diez años a averiguar cuál es el poder de los aceites esenciales sobre la piel para destinarlos a un uso cosmético.
Por ello, Decléor llevó a cabo una batería de tests sobre los diversos aceites esenciales, constatando la correlación de algunos aceites esenciales con determinados tipos de acciones y concluyendo que algunos de ellos podían actuar eficazmente sobre la lipólisis, la piel grasa, las arrugas o incluso ofrecer una protección concreta frente a las agresiones: acciones fundamentales para la aplicación cosmética.
Durante el estudio de un nuevo aceite esencial para futuras investigaciones, se efectúa una identificación rigurosa del tipo de planta que se va a emplear. Incluso la designamos por su nombre latino y no por el francés, a fin de eliminar los posibles errores de interpretación entre las distintas lenguas o culturas.
De la misma manera, se establece el quimiotipo de la planta. Tomemos el ejemplo de la camomila, de la cual existen diferentes variedades: camomila romana, camomila azul... De todas ellas Decléor ha escogido la romana.
Decléor selecciona el lugar en el que se cultivará la camomila romana que utilizará, puesto que una misma planta con el mismo quimiotipo pero cultivada en un sitio diferente – con las consecuentes diferencias en lo que a la intensidad del sol y a la naturaleza del suelo se refiere – dará no sólo un resultado distinto (verificado por el cromatograma), sino también una eficacia distinta. De ahí la importancia de conocer con exactitud el tipo de planta que se empleará, así como su lugar de procedencia. Cabe resaltar que la camomila es una planta relativamente sencilla de identificar porque crece en Europa y la variedad camomila romana que emplea Decléor procede de Francia.
Sin embargo, el aceite esencial de ylang ylang, por ejemplo, procede de las Comores, un lugar mucho más lejano; el de melaleuca proviene de Australia, y la vainilla, de Madagascar.
Por lo tanto, Decléor va allí donde se encuentran las mejores plantas para obtener el máximo nivel de eficacia.